Archivo de 8 abril 2011

Hoy me ha estado explicando el médico el porque piensan que he empeorado a pesar de que la radiografía no muestra un avance significativo. Resulta, como yo creo que ya dije, que la radiografía no es muy concluyente, porque no se ven las lesiones más pequeñas y con tanto detalle, por eso aunque la radiografía sea horrible, no es mucho más horrible que la anterior. No me hacen un TAC por la exposición a la radiación que este conlleva y ya me he hecho muchos (la mayoría de ellos para nada si me hubiesen diagnosticado bien al principio). De todas formas les parece positivo el que yo ayer intentara y pudiera caminar algo por la tarde noche, también dicen que mi auscultación es muchísimo mejor que otras veces, sin ningún tipo de ruido. En esto estamos de acuerdo porque yo noto que no tengo apenas ruido, ni flemas ni nada desde hace unos días.

También hemos hablado de lo de andar o hacer ejercicio. Ya me ha aclarado que es relativo, que siempre que pueda, porque evidentemente si me baja la saturación no podré hacerlo por mucho que lo intente, pero la actitud que tuve ayer de aprovechar un momento de fuerzas para caminar un rato es la correcta, así que me ha instado a seguir así. Cualquiera que me conozca un poco ya sabrá que soy así, que a poco que me dejen no me gusta estar parado, me gusta hacer cosas y tener actividad. Creo que esta tarde si podré pasear algo por el pasillo, al menos mi sensación es que tengo ganas de moverme, ganas de dejar durante un rato la visión de esta habitación y ver más gente y más actividad que la que se limita a entrar por esa puerta.

Hoy estuve un rato pensando en cuando podía correr, en cuando era jugador de baloncesto y podía coger la mayoría de los rebotes, defender hasta la extenuación o anotar más que los demás. También recordaba cuando hacía carreras de cros o en la época que corría los 1500. La verdad es que hoy he sentido ganas de volver a correr, pero sobre todo de sentirme una persona sana, de tener al menos de vez en cuando algún día en que solo esté pendiente de disfrutar. Me parece algo muy lejano, me parece increíble que la gente pueda moverse sin apenas esfuerzo, es una sensación que no soy capaz de recordar. ¡Qué daría yo por poder echarme hoy una carrerita por la orilla de una playa con el agua hasta los tobillos!

Cuando pienso en estas cosas y veo lo difícil que lo tengo, la dura lucha en la que me he visto obligado a participar, me entra como un cabreo que hace que me llene de fuerzas y consiga seguir cuando parece que ya estoy agotado. Estos días hay momentos, como cuando voy a la ducha que la lucha física es dura, pero en general la que está siendo dura es la lucha mental contra el aburrimiento, el agotamiento, contra el miedo a lo desconocido, en eso me concentro estos días, en ganar la batalla de aguante mental que esto supone.

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